QUERIDA YO: TENEMOS QUE HABLAR
A veces, nos olvidamos de que la persona más importante con la que debemos hablar, somos nosotras mismas. Vivimos pendiente del mundo, del que dirán los demás, de las apariencias. Pero ¿Qué pasa con lo que sentimos de verdad? pues este libro nos enseña cual es el valor de amarnos, no solo con frases motivadoras, sino como es el proceso de sanar desde la herida.
Es una invitación a mirarnos con
profundidad, a poder hablar con nuestra versión más rota, esa que no comentamos
con nadie, la más real. En este ensayo quiero compartir cómo este libro se
convirtió en un Espejo de aprendizaje para mí y cómo cada página te recuerda que
antes de esperar amor, debes dártelo. Que antes de sanar, debes escucharte . Y
que no eres débil por llorar, sino
valiente por aceptar y reconocer tus emociones.
Nos toca temas importantes como el
abandono, el miedo al rechazo, la ansiedad, el autosabotaje y la necesidad de
validación. Pero no desde la teoría, sino desde la experiencia de vida, ya que
es un proceso por el cual todos pasamos. La autora parece hablarte al oído y
decirte: tranquila, yo también he pasado por eso.
Muchas veces callamos lo que sentimos por
miedo a ser una carga. Aprendemos a sonreír mientras nos duele todo por dentro.
Este libro nos da permiso para soltar esa máscara. Te dice que está bien no
estar bien. Que puedes llorar, caer, parar y volver a empezar. Que no necesitas
tenerlo todo claro para seguir avanzando y que estar mal También es el proceso
de sentirse bien cuando aprendes a conocerte.
También nos habla del amor propio, pero no
del que se vende en redes sociales con frases vacías sin sentido. Habla de un
amor propio real, ese que implica poner límites, dejar de buscar aprobación,
perdonarte por tus errores, y sobre todo, tratarte con respeto y amor. El libro
insiste en que no eres difícil de amar, y que no necesitas la validación de los
demás para ser digna. Solo necesitas
reconocerte, valorarte y estar ahí para tí, incluso cuando sientas que nadie
más lo está.
Una parte que me marcó profundamente fue
cuando la autora dice que no se trata de olvidar lo que dolió, sino de hacer
las paces con ello. Porque sanar no es borrar, es aprender a vivir sin que te
duela tanto. Me hizo pensar en cuántas veces intentamos huir de nuestras
heridas, en lugar de sentarnos a escucharlas. Y solo cuando lo hacemos, podemos
realmente conocernos y aprender desde
nuestro interior.
Entendí que mi conversación más importante
es conmigo misma. Que hablarme bonito, perdonarme, acompañarme en el dolor y
abrazar mi historia es el primer paso para cualquier sanación real. Este libro
no te da soluciones mágicas, pero te recuerda algo fundamental: tú también
mereces tu propio amor. No por lo que logras, no por cómo luces, sino
simplemente por existir. Por todo lo que has superado y por todo lo que estás
dispuesta a sanar. Y ese mensaje, dicho con tanta honestidad, merece ser
escuchado por todas y compartirlo para todos los que quieran sanar desde el
corazón.
Rosybel lopez
Comentarios
Publicar un comentario